lunes, 26 de agosto de 2013

ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Es un trastorno neurodegenerativo del cerebro y la forma más común de demencia. Se estima que el número de personas que presentan esta enfermedad  en el mundo oscila entre los 15 y 20 millones. Distribuidos de la siguiente manera: 1%  se encuentra en una edad comprendida entre los 65-69 años; el 3%, entre los 70-74; el 6%, entre los 75-79; el 12%, entre los 80-84, y el 25% tiene 85 años o más.
No hay un tratamiento  que detenga la enfermedad o prevenga el comienzo de esta. Se están llevando a cabo estudios  con el fin de identificar factores de riesgo y se ha llegado a la conclusión que pueden ser: la dieta, el estilo de vida, el estatus socioeconómico y la carga genética. Sin embargo, esto es aún muy controvertido. La nutrición  y el deterioro cognitivo se ha relacionado en múltiples estudios, como factor de riesgo o factor protector en el inicio de la enfermedad.
FACTORES DE RIESGO: El principal factor de riesgo es la obesidad, las personas obesas en edad madura (40 – 45 años) y el futuro riesgo de demencia son concluyentes, sin embargo los estudios difieren unos de otros cuando se habla de la obesidad en la ancianidad
FACTORES PROTECTORES: La restricción calórica, los ácidos grasos omega 3, el ácido fólico,  los antioxidantes y las vitaminas y minerales.
Restricción calórica es limitar la ingesta energética procedente de la dieta para mejorar la salud y retrasar el envejecimiento, así se reduce el colesterol, la hipertensión y la glucosa. Ácidos grasos omega-3 son ácidos grasos esenciales que el organismo humano no los puede fabricar y se encuentran en alta proporción en los tejidos de ciertos pescados y en algunos vegetales como la linaza y las nueces
Ácido fólico las neuronas son muy sensibles al ácido fólico y su deficiencia puede causar anormalidades en la proliferación, diferenciación y supervivencia celular. Los alimentos que contienen ácido fólico son los vegetales verdes, cítricos, hígado, y granos enteros de cereales.
Antioxidantes y vitaminas estudios apuntan que la ingesta elevada de antioxidantes a través de la dieta junto con una nutrición saludable puede conducir a una mejora en la salud, con un descenso en el riesgo de Alzheimer. El consumo de  vitamina C que se encuentra en frutas, especialmente los cítricos, frambuesa, cereza, fresas, uvas y kiwis y en los vegetales: tomates, brócoli, berros y pimientos. y vitamina  E que se encuentra en los vegetales aceitosos (girasol, maíz y aceitunas), el germen de trigo, las nueces, las semillas, la espinaca y la palta  
Problemas relacionados con la alimentación: Debido a los cambios que se producen a medida que va avanzando la enfermedad (distracción, confusión de horarios, hiperactividad, dificultad para masticar y tragar), las personas con Alzheimer presentan problemas en su alimentación.
Evolución de la enfermedad: fases clínicas (leve, moderada, grave y final) y su duración y ritmo varía en cada individuo.
CARACTERISTICAS DE LA DIETA
Debe adecuarse al paciente, según la fase en la que se encuentre. Debe ser variada y de sabor agradable. Se deben elegir alimentos que aporten energía y nutrientes. Como fuente de hidratos de carbono se deben emplear cereales, pastas, legumbres, verduras, hortalizas y frutas. Se debe moderar el consumo de azúcares y dulces, aunque con cierta flexibilidad. Se deben usar grasas de origen vegetal (aceite de oliva, girasol y soja) La fuente de proteínas será; carne, pescado, lácteos, huevos e incluso por legumbres y cereales,
LAS COMIDAS: A la misma hora todos los días, en un ambiente tranquilo e iluminado. Animarle a que mastique bien, sin obligarle o darle por la fuerza. Se le debe dar sin prisa y con mucha paciencia. Se deben partir los alimentos en trozos pequeños, si no abre la boca hacer un pequeño masaje en la mandíbula. La ingesta de líquidos es muy importante para evitar la deshidratación. Se procurará, que el paciente beba lo suficiente, aproximadamente un litro y medio de líquido al día. El agua u otras bebidas se administrarán solamente cuando el paciente esté alerta, preferiblemente durante el día y en menor cantidad al final de la tarde o durante la noche.