lunes, 27 de abril de 2015

YA LLEGA EL INVIERNO

Con la llegada del frío pasamos más tiempo en casa, por lo que tendemos a comer más y normalmente productos más calóricos. Pero, es posible llevar una dieta variada, adecuada a las bajas temperaturas y que incluya alimentos de temporada. Solo requiere de nuestra planificación y creatividad para no perder el equilibrio calórico que logramos en la alimentación durante otras estaciones del año.
Recomendaciones:

·        Brócoli y hojas verdes crudas. El primero es rico en vitamina C y antioxidantes y muy bajo en calorías. Las segundas aportan clorofila con efecto depurativo y enzimas.
·        Las del grupo C (fresas, pimientos verdes, coles de Bruselas y melón) y E (espinacas, frutos secos, maní) que tienen también una excelente capacidad antioxidante y agilizan la depuración de los productos tóxicos.
·        Cereales y legumbres. Son fuente de energía necesaria para afrontar las bajas temperaturas. La clave está en escoger aquellos que más fibra contienen, por ejemplo, los cereales integrales, los granos enteros y las legumbres, ya que junto a su energía y su fibra, aportan más vitaminas y minerales que los refinados.
·        Ensaladas. Podemos recurrir a ensaladas templadas de verduras asadas o bien salteadas crujientes. También podemos incorporar colores a la ensalada tradicional, incluyendo frutas y verduras de temporada que nos ayudarán a mantener una dieta sin carencias nutricionales.
·        Frutos secos. Las almendras contienen mucho calcio y son ideales para mantener los huesos en buen estado. Son muy recomendables para personas mayores que pueden tener más facilidad en descalcificarse, sobre todo las mujeres que se encuentren en la postmenopausia, y también para los niños.
·        Infusiones y bebidas. Se recomienda el consumo té de frutas en jugos hechos en casa y té verde u otras infusiones. Conviene reducir e incluso eliminar de la dieta sustancias tóxicas y excitantes como la cafeína. También las bebidas estimulantes: excitan pero no nutren y su uso continuado produce desgaste nervioso, agotamiento y falta de adaptación al estrés.
·        Sopas y caldos. El invierno es un buen momento para incorporar sopas. Pueden ser de zanahoria, calabaza, o cualquiera de las sopas que le gusten. Mejor si son caseras, porque las instantáneas contienen muchos aditivos. Su gran contenido acuoso nos ayudará a hidratarnos al tiempo que proporcionan pocas calorías.
·        Frutas. Podemos aprovechar las frutas cítricas de esta época del año, que son ricas en vitaminas y antioxidantes. Algunos ejemplos son el kiwi, la naranja, la mandarina y la toronja.(Si tiene la presión baja, mejor no la consuma).
·        Proteínas. Sean de origen animal o vegetal, no podemos dejar de vigilar su contenido en grasa, pues el cuerpo solo requiere un poco más de calorías en invierno para mantener la temperatura corporal.
·        Ejercicio físico. Debemos mantener el ritmo de ejercicio habitual e incluso incrementarlo para que el cuerpo se encuentre en forma, con defensas y fuerte para enfrentar el invierno.
·        Siempre que recurramos a la imaginación y utilicemos los productos que la naturaleza nos ofrece en esta época del año, podremos llevar una dieta sana y equilibrada que prevenga el desarrollo de enfermedades propias del invierno, y evite un aumento de peso indeseado.