miércoles, 22 de octubre de 2014

LA DURA LUCHA CONTRA LAS GRASAS TRANS

Ya sabes que las grasas trans y las saturadas están entre las cosas que debes eliminar en tu dieta para proteger a tu corazón, cerebro, vida sexual y sentirte más joven.

Las grasas saturadas son fáciles de detectar, pues se encuentran en las carnes, la piel de las aves, en los productos lácteos sin desnatar y en los aceites de coco. Sin embargo,  las grasas trans se pueden hallar en uno de cada 11 alimentos procesados y la mayor parte de las veces las etiquetas de nutrición dicen que su contenido es cero.

Al menos esa es la conclusión a la que llegaron los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades tras un estudio en el que hallaron grasas trans en muchos alimentos, desde galletitas y pizzas congeladas hasta pastas, salsas, mezclas para rellenos y granos.
Algunos  consejos que te pueden ayudar a esquivar las grasas trans

Qué son
Las grasas trans, que también son conocidas como grasas parcialmente hidrogenadas, se hacen provocando un burbujeo adicional de hidrógeno en aceite caliente para producir una grasa sólida a temperatura ambiente. Ese método se utiliza para mejorar la textura y la vida de los alimentos procesados en los anaqueles de los supermercados.

Las grasas trans, que una vez fueron muy usadas en la industria alimentaria, cayeron en desgracia después de que investigadores descubrieron que incluso pequeñas cantidades aceleran la oclusión de las arterias. La FDA exigió en 2006 que se incluyera a las grasas trans en las etiquetas de nutrición de los alimentos.

Desde entonces los fabricantes de alimentos han reducido en un 73 por ciento la cantidad de esas grasas en Estados Unidos que, según algunos estimados, eso ha salvado 9,000 vidas anuales, aunque consideramos que la cifra ha de ser mucho mayor.

Sin embargo, una brecha en las regulaciones ha permitido que los fabricantes de alimentos puedan decir en las etiquetas de nutrición que aquellos productos que contengan menos de 0.6 gramos de grasas trans por ración no contienen nada de grasas trans.

El problema es que no es bueno ingerir ningún tipo de grasas trans. Por esa razón, la FDA está considerando declarar que las grasas trans “no son inocuas”, lo cual prohibiría que los aceites parcialmente hidrogenados se empleen en las comidas.

Ese cambio podría impedir entre 10,000 y 20,000 infartos y otros problemas cardíacos al año, además de salvar otras 7,000 vidas anuales.

Pasos a seguir
Pero hasta entonces, estas medidas te pueden ayudar a eliminar estas grasas de tu dieta:

Empieza a leer las etiquetas de nutrición. Cuando compres alimentos procesados, es decir, todo lo que no sean frutas y vegetales frescos, productos lácteos naturales, carnes y granos sin aditivos, voltea el paquete para leer si contiene grasas trans. Si el contenido es superior a cero, vuelve a depositar el paquete en el anaquel.