miércoles, 23 de diciembre de 2015

COMO REDUCIR LAS CALORIAS SIN CAMBIAR EL MENU DE NOCHEBUENA

Las Fiestas pueden ser la perdición para la balanza. La medida, en todo caso, dependerá de cuánto se coma en exceso, es decir, por arriba de los requerimientos de cada uno y del gasto energético. La regla general es que las personas más activas comen más y mantienen su peso. 
¿Cuántas calorías llevan los platos típicos?
una porción de pavo relleno: 180
una presa de pollo al horno: entre 120 y 150 (depende si es pechuga, muslo)
una porción de lechón: 350
ensalada rusa: 300
ensalada Cesar: 250; o de lechuga, rúcula, tomate, cebolla: 120
100 gramos de frutas secas: 280
una rebanada de pan dulce: 250
una copa de vino: 150
una copa de champagne: 120
un vaso de trago similar: 300
Con una "porción lógica" (la medida con la cual uno se siente satisfecho) de alguna de estas variantes seguramente la aguja de la balanza se mantendrá en su lugar. Aunque existen muchas formas de medirlo, un consejo es elegir un plato mediano con la mitad de la superficie de carne e hidratos y el resto de vegetales (si son crudos, mejor).
¿Qué hacer para no sumar tantas calorías?
Comemos de más cuando lo hacemos por ansiedad, miedo, depresión, tristeza o soledad y también cuando perdemos de vista la organización de la comida.
Tener en cuenta los siguientes  tips ayudará a no perder el control.  
ü  Planificar. Siempre es mejor pensar un menú general, que sea equilibrado y que incluya carnes y vegetales.
ü  Pensar en opciones. Una buena opción es preparar dos tipos de carne (cerdo y pollo) y 2 o 3 guarniciones, preparadas con frutas y verduras.
ü  Incluir frutas en el postre. Esto permitirá no sumar las calorías vacías. La ensalada de frutas con helado, es bienvenida y apta para todas las siluetas.
La expresión "calorías vacías" se emplea en el ámbito de la nutrición. Este concepto se refiere a alimentos que aportan una cantidad importante de energía, pero muy pocos nutrientes o ninguno. Este es el caso de ciertas bebidas o alimentos muy azucarados, harinas o azúcares refinados y alcohol.
Recomendaciones
ü  Elegir dos tipos de dulces para el brindis. Es una buena manera de evitar "picotear" un poco de cada variedad, perdiendo el control de la cantidad de alimentos ingerida.
ü  Calcular la cantidad necesaria para el número de comensales. Es inevitable: cuánto más se prepara, más se come. Esta misma regla también sirve para las bebidas alcohólicas.
ü  Programar algo más que comida. La cena es el pretexto del encuentro. Pero no debería ser el eje. Idear un karaoke, juegos con prendas, o cualquier otra opción llevará a alejar el foco de la comida y a compartir un momento diferente
ü  En nuestra cultura se festeja comiendo. Para salir de esta creencia es importante preguntarnos si realmente necesitamos comida cuanto estamos contentos o si lo que necesitamos es compartir la alegría con otros, comunicarla, exhibirla o simplemente disfrutarla valorando logros.
ü  Si queremos lucir un cuerpo sano y cómodo, el desafío es distinguir el hambre emocional del hambre real. Cuando sentimos hambre es cuando debemos comer, pero si sentimos emociones, ¿por qué las tapamos con la comida?