lunes, 16 de noviembre de 2015

NOS PREGUNTAS….TE CONTESTAMOS

¿La carne procesada fue clasificada como cancerígeno para los seres humanos. ¿Qué significa esto?
Hay suficiente evidencia de carcinogenicidad en humanos. En otras palabras, hay pruebas convincentes de que el agente causa cáncer. La evaluación se basa generalmente en estudios epidemiológicos que muestran el desarrollo de cáncer en humanos expuestos.
En el caso de la carne procesada, esta clasificación está basada en evidencia suficiente a partir de estudios epidemiológicos que muestran que el consumo de carne procesada provoca cáncer colorrectal.

¿Qué se considera carne roja?
Carne roja es toda la carne muscular de los mamíferos, incluyendo carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo y cabra.

¿Qué se considera carne procesada?
La carne procesada se refiere a la carne que ha sido transformada a través del  curado, la fermentación, el ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. La mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o carne de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos tales como la sangre. Ejemplos de carnes procesadas incluyen frankfurters (hot dogs/salchichas), jamón, salchichas, carne en conserva, y carne seca, carne en lata, y las salsas a base de carne.

¿De qué forma se debe cocinar la carne para evitar el riesgo?
Los métodos de cocción a alta temperatura generan compuestos que pueden contribuir al riesgo de cáncer, pero  no está todavía plenamente estudiado.

¿Comer la carne cruda es más seguro?
No hay datos acerca de esta pregunta. Sin embargo, el riesgo de infección por el consumo de carne cruda debe ser tenida en cuenta.

La carne roja ha sido clasificada como Grupo 2A, probablemente cancerígena para los seres humanos. ¿Qué significa esto?
En el caso de la carne roja, la clasificación se basa en evidencia limitada procedente de estudios epidemiológicos que muestran una asociación positiva entre el consumo de carne roja y el desarrollo de cáncer colorrectal. La evidencia limitada significa que hay una asociación positiva cuando se  ha observado entre la exposición al agente y el cáncer, pero que no se pueden descartar otras explicaciones para las observaciones, se dice que puede haber en este caso un sesgo o confusión.

¿Qué tipos de cáncer están relacionados o asociados con el consumo de carne roja?
La evidencia más fuerte, aunque todavía limitada, de asociación con el consumo de carne roja es para el cáncer colorrectal. También hay evidencia de enlaces con cáncer de páncreas y cáncer de próstata.

¿Qué tipos de cáncer están relacionados o asociados con el consumo de carne procesada?
Se concluyó que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal. También se vio una asociación con el cáncer de estómago, pero la evidencia no es concluyente.

¿Debo dejar de comer carne?
Se sabe que comer carne tiene beneficios para la salud. Muchas de las recomendaciones nacionales de salud aconsejan a las personas limitar el consumo de carne procesada y carne roja, que están vinculados a un mayor riesgo de muerte por enfermedades del corazón, diabetes y otras enfermedades. Todos los alimentos en exceso son dañinos, por mas buenos o necesarios que sean. Podemos comer carne roja, carne blanca, pescado, huevos. Pero con moderación.



viernes, 13 de noviembre de 2015

ACTUALIDAD

Doctor Elmer Huerta: “Las carnes procesadas cusan cáncer y las rojas podrían causarlo"
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que los tipos de alimentos como salchichas, hamburguesas, embutidos aumentan el riesgo de sufrir cáncer; y los incluyen además en el grupo de substancias más peligrosas para la salud junto con el humo del tabaco, el alcohol, el plutonio o el aire contaminado.

Para hablar sobre ese tema debemos hacerlo con una persona autorizada y sobre todo profesional como lo es el 
Dr. Elmer Huerta, un reconocido médico oncólogo peruano que fue el primer presidente latino de la Sociedad Americana Contra el Cáncer.
El en una radio conocida de nuestro medio, contesta de esta forma a la pregunta que se le hace, con respecto al pronunciamiento de la Organización Mundial de la Salud.

¿Nunca más la gente deberá incluir en su dieta embutidos o carne procesada?
La respuesta a la pregunta si es que debemos de dejar  de comer embutidos o carne procesada es, no, de ninguna manera. Yo creo que es muy importante ver los hechos que se han publicado.
Este anuncio, esta noticia viene de Francia. En Francia, en la ciudad de Lyon, hay una organización que se llama La Agencia Internacional de Investigación del Cáncer. Este grupo está compuesto por miles de científicos que su trabajo es de tiempo en tiempo evaluar, digamos, los efectos que tiene sobre el cáncer algún tipo de problema; por ejemplo hace tres años elaboraron un reporte muy parecido a este sobre los teléfonos celulares, y así por el estilo.
Bueno, esta vez después de un año de juntarse 22 expertos de 10 países y de analizar más de 800 estudios de investigación que se han hecho para ver la relación entre el consumo de carnes y el cáncer, ellos concluyen de la siguiente manera:
Es importante diferenciar dos tipos de alimentos, unos son las carnes rojas; en las carnes rojas, ahí están carne de vaca, la carne de cerdo, está la carne de ternera, está la carne de oveja, etc. Y el otro lo que se llaman carnes procesadas. En las carnes procesadas están aquellas carnes que químicamente se tratan o con humo (las ahumadas) o están aquellas que se le agregan sustancias químicas con la finalidad de darles color y de preservarlos para su venta, ahí están las salchichas, están los hot dogs, la jamonada, la mortadela; es decir todos esos alimentos que son procesados, que nos los venden en bolsitas plásticas, en paquetes, etc.
Entonces son dos grupos de alimentos, carnes rojas por un lado y carnes procesadas por otro.
Qué dice el informe, el informe dice de que las carnes procesadas, o sea todas las que vienen en cajitas, en bolsas, las han colocado en el grupo uno de riesgo de cáncer; qué significa esto, que son causantes de cáncer; están en el mismo grupo que el cigarrillo, el mismo grupo que el arsénico, el mismo grupo que los asbestos; es decir substancias que sí causan cáncer. Hay suficiente evidencia científica para decir que estos productos causan cáncer.
En el segundo grupo de alimentos, las carnes rojas, las han puesto ellos en lo que se llama la clasificación 2A que significa que probablemente causen cáncer; entonces para ser más específicos con la noticia se puede informar de la siguiente manera: Las carnes procesadas causan cáncer y las carnes rojas podrían causar cáncer.

Estadísticas
De acuerdo con las estimaciones más recientes del Proyecto sobre la Carga Global de Enfermedad, una organización de investigación académica independiente, cerca de 34.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo son atribuibles a dietas ricas en carne procesada.
Comer carne roja aún no se ha establecido como una causa de cáncer. Sin embargo, si se demostrara que las asociaciones reportadas son causales, el Proyecto sobre la Carga Global de Enfermedad ha estimado que las dietas ricas en carnes rojas podrían ser responsables de 50.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo.
Estas cifras contrastan con el cerca del 1 millón de muertes por cáncer al año en todo el mundo atribuibles al consumo de tabaco, las 600.000 por año debido al consumo de alcohol, y más de 200.000 muertes anuales vinculadas con la contaminación del aire.


miércoles, 11 de noviembre de 2015

NUTRICIONISTAS FAMOSOS, Nos dan consejos para mejorar nuestros hábitos

Cambie su forma de pensar: Encontrar el verdadero propósito, identificar su motivación es como encontrar un interruptor de luz, pues ofrece la fuerza interior y la inspiración necesarias para mantener hábitos saludables en el largo plazo".
Carolyn O'Neil, autora Del libro The Slim Down South Cookbook: Eating Well and Living Healthy in the Land of Biscuits and Bacon.nos dice
"Tenga siempre una actitud positiva. Ser más saludable es algo que podemos conseguir, ya sea durmiendo una hora más, preparando las viandas del día siguiente o bebiendo más agua".
Toby Amidor, autor del libro The Greek Yogurt Kitchen: More Than 130 Delicious, Healthy Recipes for Every Meal of the Day.
 " Algunos estudios sugieren que el desayuno debe ser la comida  más importante del día porque puede ayudar a dar vuelta los números en la balanza. El secreto puede estar en los ritmos circadianos del cuerpo, que son cambios físicos, mentales y de comportamiento que pueden influir en la liberación de hormonas y otras funciones corporales".
Joan Salge Blake, profesora clínica asociada de la Boston University y autora de Nutrition & You.
"Empiece su día con un desayuno saludable. Asegúrese de agregar una fuente de proteína (huevos, frutos secos, yogur o leche) para mantenerse lleno durante más tiempo".
Janet Helm, dietista y bloguer en Nutrition Unplugged.
Coma frutas y verduras: "Prepárese una colorida ensalada para casi todas las cenas. Puede ahorrar tiempo comprando lechuga pre lavada, zanahorias en lata, mini pepinos y tomates cherry. Puede incluso agregarle algunos frutos secos, para darle un toque crujiente".
Debra Wein, jefe ejecutiva de la empresa Wellness Workdays.
"Coma más alimentos integrales en cada comida. Las frutas, verduras, granos enteros, nueces y semillas son ricos en nutrientes y contienen fibra, lo que es bueno para la digestión, la prevención de enfermedades y tener energía sostenida, disfrutar de estos alimentos regularmente le ayudará a sentirse lleno y mantener las calorías bajo control".
Michelle Dudash, chef certificada del instituto Le Cordon Bleu y columnista de DishWithDudash.com
 "Cada día tomamos más de 200 decisiones relacionadas con la comida y los comportamientos saludables. Una medida que sirve mucho es: Elegir comida deliciosa y nutritiva requiere de un esfuerzo que paga con creces. Sea selectivo".
Kathleen M. Zelman, directora de nutrición en el sitio informativo WebMD.
Póngase a cocinar: " Al disfrutar de una comida hecha en casa, va a ingerir porciones más pequeñas y con menos sodio, a la vez que tendrá más tiempo en familia, lo que las investigaciones muestran que está asociado con hábitos alimenticios más saludables. Así que vaya a cocinar. . . se alegrará de haberlo hecho".
Elisabeth D'Alto, vocera de Maryland Academy of Nutrition & Dietetics.
"Lo mejor que puede hacer para mejorar su salud  es cocinar con sus hijos, fomenta el deseo de probar nuevos alimentos y los prepara para el futuro. Cada vez que le pregunto a las mamás de mi comunidad  cómo hacen para que los comensales quisquillosos prueben nuevos alimentos, la respuesta número uno es: 'Cocinamos juntos'".
Liz Weiss, bloguera de Meal Makeover Moms y conductora Del podcast cooking With the Moms.
Muévase más: " No necesita unirse a un gimnasio elegante o comprometerse con un equipo. Simplemente encuentre algo que disfrute hacer de forma cotidiana. La actividad física puede ser buena para sus músculos y huesos, pero especialmente para su mente".
Keri Gans, autora Del libro The Small Change Diet.                                    
Coma menos, disfrute más: " Comer despacio y conscientemente podría ayudarle a apreciar la textura, temperatura, sabor y aroma de la comida que le gusta. Porciones más pequeñas también pueden hacerle sentir mejor físicamente, impidiendo la molestias gastrointestinales que a menudo acompañan a la complacencia excesiva".
Bonnie Taub-Dix, dueña de la consultoría Better Than Dieting y autora del libro Read It Before You Eat It.
Duerma lo suficiente: " Un estudio que analizó 36 investigaciones encontró un vínculo entre escaso sueño y aumento de peso. Otro estudio encontró que la restricción del sueño, incluso durante un par de noches, hace que la persona tenga más hambre, y aumenta el consumo de calorías,  la receta perfecta para el aumento de peso. Incluso la falta de sueño de una noche hizo que las personas consumieran más de 500 calorías adicionales al día siguiente".
 Patricia Bannan, autora de Eat Right When Time Is Tight.
"Incluso si usted sigue una dieta casi perfecta, está afectando su salud y bienestar de una manera importante al no dormir de forma adecuada. En los adultos, se necesitan entre siete y ocho horas por noche. El sueño puede ayudar a sanar y reparar el corazón y los vasos sanguíneos, mantener niveles de azúcar en sangre normales y conservar un sano equilibrio de las hormonas asociadas con el hambre. La cantidad de sueño correcta es una 'poción mágica' para la salud".


lunes, 9 de noviembre de 2015

LA OBESIDAD, LA GRAN ENFERMEDAD

Para el profesor emérito de Medicina Interna de la Universidad Complutense de Madrid, Manuel Serrano Ríos, “la diabetes y la obesidad actúan casi siempre como dos epidemias hermanadas”… y coinciden tantas veces en su manifestación enfermiza que ambas son prevalentes en la mayoría de los países desarrollados, especialmente en Estados Unidos y Europa, y en más del 90% de los pacientes diagnosticados. “Estos dos síndromes, están unidos íntimamente porque provocan resistencia a la insulina y porque causan cierto grado de inflamación crónica en el individuo, trastornos que condicionan las funciones del hígado, del músculo esquelético y de otras partes del cuerpo, fundamentalmente, y en el caso de la obesidad, en el tejido adiposo”.
Por un lado, de la grasa se obtienen nueve calorías por cada gramo, más del doble que de los carbohidratos o de las proteínas, medidas que elevan el nivel de colesterol malo o LDL, aumentando la masa de adipocitos o de triglicéridos, disminuyendo el colesterol bueno o HDL y propiciando también riesgo cardíaco o ictus cerebral.
En el otro, se alteran los niveles de glucemia con el posible desarrollo de la diabetes tipo 2, que  no se descubre si no medimos su nivel en sangre después de comer o tras una sobrecarga extraordinaria de glucosa.
A largo plazo, la Diabesidad puede reducir la contundencia defensiva de la microbiota intestinal, Y favorecer determinados tipos de cáncer, como el de colon o el de mama, en los casos de obesidad mórbida.
Masa grasa contra microbios: Vemos a las personas obesas como si todas fueran iguales… y no es así. Dependiendo de dónde se encuentre el almacén de grasa, las consecuencias de estos depósitos tendrán características bien diferenciadas. “Es más preocupante la acumulación de grasa en la zona abdominal, la obesidad visceral, que aquella que se almacena debajo de la piel en todas las partes del cuerpo humano”.
Sabemos, además, que las bacterias se van adquiriendo desde el nacimiento y, a partir de ese feliz momento, los microbios se van incorporando al sistema digestivo en todas las etapas de la vida, hasta que en la edad adulta esta suma de microorganismos se estabiliza y comienza a sufrir modificaciones normalmente por cambios en la dieta, por factores genéticos o por nuevos agentes medioambientales. Es una etapa crítica. Nuestros microbios sanos, debilitados tanto en su número, como en su calidad y en su diversidad, no pueden impedir el ataque a la mucosa del endotelio intestinal y los agentes patógenos pasan a la circulación sanguínea, originando una infección que acaba rindiendo plazas en el hígado, en el músculo esquelético o en el tejido adiposo, con lo que se cierra el círculo vicioso de la Diabesidad. Por lo tanto, la microbiota intestinal tiene asignado un papel de protagonista inmunológico ante la obesidad, la diabetes tipo 2 o el síndrome metabólico.
Microbiota de ratones, hombres y mujeres: La mayor parte de los datos que se pueden aportar para defender esta vía analítica procede de estudios en modelos animales, en cepas de ratones libres de gérmenes a los que se les ha trasplantado material fecal de congéneres convencionalizados, es decir, que comen en el laboratorio.
¿Resultados?… rabiosamente interesantes y prometedores: “Los ratones obesos disponen de menos cantidad y variedad de microbios, dominando ciertas especies sobre otras, algo similar a lo que les ocurre a los humanos. Se ha demostrado, aunque con una menor contundencia, que las personas que padecen diabetes tipo 2 o síndrome metabólico tienen menos bacterias intestinales”.
 “Otros ensayos clínicos, esta vez en un número reducido de humanos, demostraron que el trasplante de microbiota fecal de personas sanas y delgadas a personas obesas mejora la salud de las persona obesas al reducirse, por ejemplo, el nivel de glucosa, normalizarse la resistencia a la insulina o disminuir el contenido graso de su hígado”.
La modificación de la microflora intestinal, cuyas bacterias son capaces de absorber hasta 150 calorías diarias de alimentos, podría ser una vía de tratamiento frente a la obesidad, un problema de salud pública que en los últimos 25 años ha aumentado más del 200 %.
Pero cabe señalar aquí, para no incurrir en falsas expectativas, que “cada uno de nosotros posee un tercio de la microbiota en exclusiva“, subraya Manuel Serrano Ríos, uno de los miembros más prestigiosos de la Real Academia Nacional de Medicina ante los riesgos o daños colaterales que se puedan manifestar a falta de estudios irrefutables.
“En todo caso recalca, se ha visto que la dieta marca diferencias en el organismo humano y puede prevenir enfermedades. Hay que controlar el grado de gordura a través del índice de masa corporal o IMC (si es superior a 30 se considera obesidad) y, si la grasa es visceral, la medida de la cintura es el perímetro de alarma más evidente (riesgo alto en hombres por encima de 100 cm y de 88 en las mujeres)”..
Este artículo se ha fundamentado en el curso de la UIMP “Microbiota y enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición” que se impartió a primeros de julio de 2015 en Santander durante la XVI Escuela de Nutrición “Francisco Grande Covián”.


viernes, 6 de noviembre de 2015

UN YOGUR AL DÍA

El consumo de un yogur al día ayuda a tomar la cantidad de lácteos recomendada por los expertos y se debe convertir en un patrón general de la salud diaria. Esto es lo que recomiendan las autoridades sanitarias. Para remediar la ingesta insuficiente de productos lácteos, se debería consumir de 2 a 4 raciones por día. Por ello, proponen como alternativa el yogur, cuyos beneficios para la salud están avalados por una amplia literatura científica.
Desde el punto de vista nutricional el yogur aporta calcio y proteínas de alto valor biológico. Según se recoge en el Nutrient Rich Foods Index de Estados Unidos. Además, tiene una mayor digestibilidad de la lactosa que cualquier otro lácteo.
También contribuye a tener una microflora intestinal equilibrada, en algunos estudios, se dice que las personas que tienen hábitos saludables, consumen por lo menos un yogur al día.
Numerosas universidades han confirmado todos estos valores del yogur como opción apropiada por su alto valor nutricional, por su capacidad de pre digestión de las proteínas y por ser fuente de vitaminas, calcio y otros minerales.

Probioticos y prebióticos: Existe una relación evidente entre dieta y salud. Si “somos lo que comemos” es importante saber cómo contribuyen ciertos alimentos a mejorar la salud.

Cuál es la diferencia entre prebióticos y probioticos: Según la Organización Mundial de Gastroenterología, los probioticos son microorganismos vivos que, cuando se ingieren en las cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud. Se trata de bacterias o levaduras que están presentes en alimentos, medicamentos o suplementos dietéticos.
Los que se utilizan son los  Lactobacilos y Bifidobacterias, siendo los primeros los que más se han empleado durante años para la conservación de alimentos mediante la fermentación, como es el caso de la leche para producir yogur.
Los prebióticos son compuestos que el organismo no puede digerir, pero que tienen un efecto fisiológico en el intestino al estimular, de manera selectiva, el crecimiento y la actividad de las bacterias beneficiosas (bifidobacterias y lactobacilos). Se trata de un tipo de hidratos de carbono presentes en algunos alimentos que, pese a que nuestro sistema digestivo no es capaz de digerir, son fermentados en el tracto gastrointestinal y utilizados como “alimento” por determinadas bacterias intestinales beneficiosas

Beneficios: Nuestro sistema digestivo está colonizado por toda una serie de bacterias que forman un grupo complejo llamado microbiota intestinal. Estas bacterias viven en simbiosis con nuestro intestino en un delicado equilibrio, que puede verse afectado por la alimentación, el estrés, las enfermedades, o algunos medicamentos. El consumo de alimentos con prebióticos y probioticos puede ser útil para mantener este equilibrio.
Los probioticos  al crecer en el intestino y adherirse a la mucosa intestinal, evitan que otras bacterias dañinas se implanten y ejerzan sus funciones negativas, actuando como una barrera que evita la colonización del intestino por gérmenes patógenos.
En general, los estudios apuntan que los beneficios se centran en una mejora de la salud intestinal y de la función inmunitaria. A pesar de que todavía son necesarios más estudios para poder determinar, tanto sus efectos concretos, como los mecanismos por los que se producen.. De igual manera, existen estudios que muestran la eficacia en la prevención de la diarrea asociada a antibióticos.
Se ha observado, además, que consumir probioticos, como las leches fermentadas, mejora la intolerancia a la lactosa. De hecho, algunos estudios en animales han mostrado que los probioticos reducen el riesgo de cáncer de colon, sin embargo, esto no ha sido comprobado en seres humanos.

Facilitar la absorción de algunos minerales como el calcio y el magnesio. Favorecer la síntesis de ciertas vitaminas. Reducir los trastornos digestivos, como los molestos gases,  ayudar a mantener el equilibrio intestinal. Mejorar la regularidad intestinal, con lo que disminuyen los episodios de estreñimiento. Estos son los más comunes de sus beneficios

miércoles, 4 de noviembre de 2015

MITOS SOBRE LOS EJERCICIOS Y LA NUTRICIÓN

Los mitos son un obstáculo para lograr tu meta de verte y sentirte mejor.
Mito: Mientras menos comidas tengas al día, más bajas de peso.
Verdad: Cuando no comes los nutrientes que necesitas, tu metabolismo reduce su velocidad. Si comes varias veces al día porciones pequeñas hace que tu metabolismo se mantenga funcionado y queme más calorías cuando no estás comiendo.
Mito: Hay que pasar horas y horas en el gimnasio.
Verdad: No se trata del tiempo, sino de la calidad del ejercicio. Busca rutinas que trabajen la mayor cantidad de músculos al mismo tiempo y que puedas realizar en 20 minutos.
Mito: Tomar agua hace engordar.
Verdad: El agua no aporta calorías. Frena  el apetito y  dilata el estómago para estimular la  saciedad. Si no tomas agua,  te deshidratas. Tu metabolismo reduce su velocidad. Bebe 8 vasos de agua al día.
Mito: Mientras menos calorías, mejores resultados.
Verdad: El consumir pocas calorías hace  retrasar el proceso para perder peso, pues desacelera el metabolismo. Deja de contar calorías y permite que tu metabolismo se mantenga activo, comiendo pequeñas porciones.
Mito: Las máquinas son más efectivas que las pesas libres.
Verdad: Las máquinas están hechas más para hombres, y a las mujeres se nos hace un poco difícil manejar algunas de estas. Las pesas libres nos dan la libertad y el equilibrio que necesitamos.
Mito: La cantidad de horas que duermo no afecta el peso.
Verdad: Mientras menos duermes, menos ejercicio harás. Eso significa que quemarás menos calorías. Si quieres quemar la mayor cantidad de calorías posible, asegúrate de dormir por lo menos ocho horas cada noche. 
Mito: Las comidas bajas en azúcar y carbohidratos como sacarinas y edulcorantes permiten rebajar más.
Verdad: Estudios han demostrado que las comidas que dicen que son bajas en calorías, y que contienen edulcorantes, engordan más, pues hacen que aumente la ansiedad por lo dulce.
Mito: Los abdominales son los mejores ejercicios para bajar la barriga.
Verdad: Los abdominales no están diseñados para sacar la grasa, solo para tonificar los músculos del abdomen.  
Mito: En el caso de las mujeres, ejercitarse con pesas las hace lucir como un hombre.
Verdad: Esto solo sucede si se utiliza demasiado peso y si se pasan demasiadas horas en el gimnasio. También tendrías que comer enormes cantidades de comida para conseguir que los músculos crezcan como los de un hombre.
Mito: Si una dieta no funciona, lo lógico es probar con otra.
Verdad: No perderás peso si continúas saltando de dieta en dieta, lo que harás es que te frustrarás todavía más y mal acostumbrarás al cuerpo, que se pierde con tanto cambios y sin la adecuada nutrición. 
Mito: No es necesario ejercitarse todos los días.
Verdad: Aunque no estás obligado a hacerlo, es mejor si te ejercitas, por lo menos, una hora todos los días. Así quemas más calorías, tonificas tus músculos y tienes más energía durante toda la semana.   
Mito: Las proteínas hacen crecer el músculo.
Verdad: Los batidos de proteínas ayudan a tus músculos a recuperarse después de una rutina de ejercicios.   
Mito: El pescado azul, la palta y las nueces están llenos de grasa.
Verdad: Sí están llenos de grasa, pero son las grasas buenas, las que nuestro cuerpo necesita y nos ayudan a combatir la grasa mala.  
Mito: Correr es mejor que caminar.
Verdad: Da lo mismo correr que caminar. La única diferencia es la rapidez con la que lo haces. Pero con cualquiera de las dos, quemas la misma cantidad de grasa. 
Mito: Si sudo, es que estoy fuera de forma.
Verdad: Sudar significa que eres una persona atlética, que tu cuerpo está trabajando a la máxima velocidad y estás botando toxinas.


lunes, 2 de noviembre de 2015

NOS PREGUNTAS…..TE CONTESTAMOS

¿Qué se entiende por comer bien y sano?
Comer sano significa comer alimentos de todos los grupos (proteínas, carbohidratos y grasas), en las cantidades correctas. Una dieta equilibrada supone la ingestión de todos los macro y micronutrientes necesarios para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente. La media de calorías al día es de 2000 calorías/día, pero la obesidad es mayor en nuestros días, que hace dos décadas (aunque la ingesta de calorías era mayor), probablemente, debido a un estilo de vida más sedentario.

¿Qué criterio deberíamos seguir a la hora de hacer la compra?
En la canasta de la compra debe predominar la fruta, verdura, cereales, arroz integral, sin olvidarnos de las legumbres. En cuanto a las carnes rojas deberíamos bajar el consumo, sustituyéndola por pescado azul rico en omega 3 que nos ayudará a proteger el sistema cardiovascular y según los últimos estudios puede protegernos de enfermedades degenerativas tipo Alzheimer.

¿En qué modo afecta a nuestra salud la forma en la que cocinamos?
Debemos conocer que los alimentos pierden nutrientes en el proceso de cocinado. Por ello recomendamos la ingesta de verduras y frutas de forma cruda dado que es la forma más sana y nutritiva. Además nos aseguramos de un gran aporte de fibra dietética, lo que se traduce en un tránsito intestinal regular.
Cocinar al vapor es el método de cocción más saludable, dado que se conservan casi todos los nutrientes intactos. Debemos evitar, dentro de lo posible, ingerir alimentos cocinados a altas temperaturas o, fritos. El sofrito, realizado con aceite de oliva virgen, es el que menos modifica las propiedades de los alimentos. No son aconsejables las sartenes y ollas de teflón ni de aluminio. Los plásticos tipo PVC no deben alcanzar altas temperaturas.

¿Qué opinan sobre los alimentos ecológicos?
Son superiores nutricionalmente al resto de alimentos se cultivan sin ningún tipo de sustancias adicionales. Por consiguiente, conservan mucho mejor su sabor. A diferencia de los cultivados en invernaderos, terrenos con sustancias químicas que aceleran su crecimiento. En los cultivos no ecológicos se usan plaguicidas, estos, son difíciles de eliminar, por lo tanto ingerimos parte de estos. La ganadería ecológica es la que menos grasas saturadas aporta porque sus animales se han criado con productos sin aditivos ni harinas de origen animal.

¿Cuál es el mayor problema de la alimentación infantil?
Una alimentación correcta durante la infancia es importante porque el organismo se encuentra en crecimiento y formación. Durante la infancia se establecen los hábitos alimentarios que posteriormente serán difíciles de cambiar y conllevan a problemas de obesidad y salud en la edad adulta.
Si la nutrición en esta etapa es con alimentos poco nutritivos, alimentos con exceso de grasas, calorías y bebidas azucaradas, nos conducirá al desarrollo de estados carenciales, sobretodo micronutrientes. Los déficits en vitamina D, ácido fólico y zinc son los más comunes entre los niños de las sociedades industrializadas.
Es fundamental que desde la infancia, se inculque la importancia de una dieta rica en frutas y verduras así como una ración diaria de fibra y legumbres. Deberíamos enseñar a nuestros hijos a comer una mayor cantidad de pescados, ricos en omega 3 beneficiosos para el corazón, regeneración celular y cerebral.
La elevada prevalencia de obesidad infantil hace que esta sea un verdadero problema de salud. Los factores que intervienen en el desarrollo de la obesidad  son múltiples:

Idea de niño gordo es igual a un niño sano. Comidas con mucha grasa animal. Vida sedentaria, muchas horas viendo TV o frente al ordenador. Disminución del ejercicio. Y causas genéticas, el tratamiento de esta patología debe realizarse en manos de un profesional de la salud.